* Copa Libertadores 2007 – Final ( ida ) *
*** Boca 3 – Gremio 0 ***
Así es Boca. Sin desplegar un fútbol vistoso le bastó para sacar una diferencia de tres goles más que importante para el partido de vuelta en Porto Alegre. Así es Boca. Sin neblina y con La Bombonera repleta de público demostró que en las instancias difíciles es cuando más se agranda. Así es Boca. Un equipo que posee a uno de los mejores estrategas del mundo : Juan Román Riquelme, capaz de conducir a sus compañeros al camino de la victoria. El diez xeneize tiene ese plus extra que necesitaba la institución para demostrar que estaba nuevamente para grandes objetivos.
Boca no jugó demasiado bien, es cierto. La mística copera le tendió el brazo una vez más y a los 18 minutos de la primera parte Rodrigo Palacio, tras un yerro fortuito de Palermo, empujó sutilmente la pelota al fondo del arco que daba de espaldas a La 12. Los dirigidos por Miguel Angel Russo ganaban 1 a 0 . Los reproches de los jugadores de Gremio tenían justificativo : al recibir el envío de Riquelme, el nueve goleador de Boca estaba en posición adelantada. De ahí en más la conquista fue determinante. Si bien los brasileños se desempeñaron adecuadamente con pelota dominada, no generaron demasiados sobresaltos en el fondo de Boca, donde las figuras de Hugo Ibarra y Morel Rodríguez fueron significativas : El Negro, viejo soldado de guerra, volvió a relucir sus cualidades de crack. Por el lado del paraguayo fue todo garra y empuje. Se jugó, como de costumbre, la vida en cada pelota.
El segundo tiempo traía consigo un resultado casi impensado para muchos. Porque Boca no jugaba ordenadamente. Porque Gremio tenía en cada contra el peligro latente de igualar el marcador. Porque Neri Cardozo seguía sin rendir como a lo largo de todo el certamen continental ; sin embargo, se abría una luz de esperanza : a los 13 minutos el mediocampista Sandro Goiano fue expulsado tras colocarle un planchazo en el pecho a Ever Banega, de regular partido.
El tan ansiado segundo gol que trajo serenidad llegó a los 28 minutos. Morel se la pisó a Román, que no dudó y sacó un sablazo que perforó el seno de la barrera brasileña y se coló en el ángulo inferior derecho del arco defendido por Sebastián Saja, el ex guardametas de San Lorenzo. El diez hacía delirar a La Bombonera. Diego Armando Maradona explotó en júbilo desde su palco y La 12 pareció desvanecerse de jolgorio : Boca ganaba 2 a 0 y aún faltaban más de quince minutos de juego.
Los vaivenes del encuentro ahora eran favorables para los locales. El técnico del conjunto de Porto Alegre, Mano Menezes, mandó a la cancha a Lucas y Douglas, tratando de formar un cerrojo en mitad de cancha. A medida que iba transcurriendo el tiempo los visitantes se afarraban cada vez más al resultado. Desfavorable por cierto, pero no catastrófico al fin. El cesped parecía temblar y en las tribunas se jugaba la otra parte del partido. Quizás esa sensación sintieron los futbolistas de Gremio, que no supieron mantener el 0-2 y, faltando un minuto para el final, se vieron superados por un centro pasado de Martín Palermo que culminó en el fondo de la red tras el cabezazo de Pablo Ledesma y un herror defensivo.
Boca debía ganar, y valla si lo hizo. Ahora deberá esperar siete días más para enfrentar a Gremio en la final de vuelta de la Copa Libertadores de América. Será en Brasil, con un marco de público imponente. Lo hinchas de Gremio son fieles seguidores y dejarán hasta el último suspiro para darle ánimos a sus futbolistas. Los once que saldrán a la cancha deberán torcer una historia complicada pero no imposible. Boca, en cambio, intentará sobreponerse a un duro reducto y batallará en mitad de cancha. El próximo miércoles América tendrá un nuevo campeón .
* Por Fabián Grillo



